Microsoft 365: seis configuraciones que suelen quedar pendientes
Muchas empresas migran a Microsoft 365 por el correo y se quedan ahí. La plataforma queda funcionando, pero con configuraciones por defecto que dejan capacidades sin usar y riesgos sin cubrir.
Autenticación multifactor. Es la medida individual que más reduce el riesgo de acceso no autorizado, y sigue siendo la que más veces encontramos desactivada o aplicada solo a algunos usuarios. Debería ser obligatoria para todas las cuentas, en especial las administrativas.
Política de respaldo. Microsoft garantiza la disponibilidad del servicio, no la recuperación de información que un usuario borró hace tres meses. La retención por defecto es limitada y conviene revisarla contra lo que el negocio realmente necesita.
Gestión de licencias. Es frecuente encontrar licencias asignadas a personas que ya no están en la empresa, o perfiles con licencias más caras de las que su rol requiere. Una revisión periódica suele liberar presupuesto sin afectar la operación.
Permisos de SharePoint y OneDrive. Los enlaces compartidos con acceso abierto tienden a multiplicarse con el tiempo. Revisar quién accede a qué, y con qué vigencia, evita filtraciones involuntarias de información interna.
Cuentas de salida. Definir un procedimiento claro para cuando alguien deja la organización: qué se bloquea, qué se conserva y quién hereda el acceso a sus archivos.
Registro y monitoreo. Activar la auditoría permite reconstruir qué ocurrió cuando algo falla. Sin registros, un incidente se investiga a ciegas.